典籍閱讀Cuentos de la selva

La tortuga gigante

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¶001AI 初稿

Había una vezhaber un hombre que vivíavivir en Buenos Aires, y estabaestar muy contento porque era un hombre sano y trabajador. Once upon a time there was a man who lived in Buenos Aires, and he was very happy because he was a healthy, hard-working man.Hace tiempo había un hombre que vivía en Buenos Aires y estaba muy feliz porque no tenía enfermedades y trabajaba mucho.Pero un día se enfermóenfermarse, y los médicosmédico le dijerondecir que solamente yéndoseirse al campo podríapoder curarse. But one day he fell ill, and the doctors told him that he could only get better by moving to the countryside.Pero un día cayó enfermo y los doctores le dijeron que solo si se iba al campo se recuperaría.Elél no queríaquerer ir, porque tenía hermanos chicoshermano chico a quienesa quien daba de comerdar de comer; y se enfermabaenfermarse cada día más. He didn't want to go because he had younger brothers to feed; and he grew sicker day by day.Él no quería irse porque alimentaba a sus hermanos pequeños, y se ponía cada vez más enfermo.Hasta que un amigo suyo, que eraser director del Zoológico, le dijodecir un día:Until one day a friend of his, who was the director of the Zoo, said to him:Hasta que un amigo de él, que trabajaba como director en el Parque Zoológico, le dijo un día:

Vocabulary

Había una vez un hombre que vivía en Buenos Aires, y estaba muy contento porque era un hombre sano y trabajador.……
Había una vezhaber · expresión
Once upon a timeÉrase una vez; forma típica de empezar un cuento
vivíavivir · v., imperfecto 3sg
was living, livedresidía, habitaba
estabaestar · v., imperfecto 3sg
wasse sentía
contentocontento · adj.m.
happy, contentalegre, satisfecho
porqueporque · conj.
becauseya que, pues
sanosano · adj.m.
healthyque tiene buena salud
trabajadortrabajador · adj.m.
hard-workingpersona que trabaja mucho
Pero un día se enfermó, y los médicos le dijeron que solamente yéndose al campo podría curarse.……
Peropero · conj.
butsin embargo
se enfermóenfermarse · v. pron., pretérito 3sg
became ill, fell sickse puso enfermo
médicosmédico · n.m. pl.
doctorsdoctores
le dijerondecir · v., pretérito 3pl + pron.CI 3sg
told himle comunicaron, le aconsejaron
solamentesolamente · adv.
only, solelyúnicamente, solo
yéndoseirse · v. pron., gerundio + pron. enclítico
by going, going awaysaliendo, marchándose
campocampo · n.m.
countryside, rural arealugar fuera de la ciudad
podríapoder · v., condicional 3sg
would be able totendría la posibilidad de
curarsecurarse · v. pron., infinitivo + pron. enclítico
to get well, to healrecuperarse de la enfermedad
El no quería ir, porque tenía hermanos chicos a quienes daba de comer; y se enfermaba cada día más.……
Elél · pron. pers.m. 3sg (old spelling of *Él*)
HeEl hombre (forma antigua sin tilde)
no queríaquerer · v., imperfecto 3sg
didn't want tono deseaba
hermanos chicoshermano chico · expresión / n.m. pl.
younger brothers (Rioplatense / LatAm)hermanos pequeños
a quienesa quien · pron. rel. pl.
to whoma los cuales
daba de comerdar de comer · expresión
fed, provided food foralimentaba
se enfermabaenfermarse · v. pron., imperfecto 3sg
was getting sickerempeoraba de salud
cada día máscada día más · expresión
more and more each dayde forma paulatina, progresiva
Hasta que un amigo suyo, que era director del Zoológico, le dijo un día:……
Hasta quehasta que · conj.
UntilMomento en el que pasó algo
amigo suyoamigo suyo · expresión
a friend of hisun amigo de él
eraser · v., imperfecto 3sg
wastrabajaba como, ejercía de
Zoológicozoológico · n.m.
Zooparque con animales
le dijodecir · v., pretérito 3sg + pron.CI 3sg
said to himle habló

Grammar

Pretérito vs. Imperfecto« vivía... se enfermó »
Vivía (imperfect) sets background context/habitual state; se enfermó (preterite) marks a single punctual event that changes the situation.Vivía describe la situación continua; se enfermó indica un hecho puntual que interrumpe la normalidad.
Gerund with enclitic pronoun« yéndose »
A gerund express means or manner ("by going away"), with enclitic reflexive pronoun se.El gerundio indica la manera o medio para lograr la curación; lleva el pronombre enclítico se.
Dar de comer« daba de comer »
Idiomatic verbal phrase meaning "to feed" or "to give food to".Perífrasis o locución que significa alimentar a alguien.
Relative clause with preposition« a quienes »
A quienes introduces a relative clause referring to personal direct objects (people).Relativo precedido de la preposición a por referirse a personas (objeto directo personal).

Translation

Once upon a time there was a man who lived in Buenos Aires, and he was very happy because he was a healthy, hard-working man. But one day he fell ill, and the doctors told him that he could only get better by moving to the countryside. He didn't want to go because he had younger brothers to feed; and he grew sicker day by day. Until one day a friend of his, who was the director of the Zoo, said to him:

Commentary

This opening paragraph sets up the exposition and inciting incident of the story using classic fairy-tale phrasing ("Había una vez"). It introduces the protagonist's dilemma: balancing his own health against his obligation to support his dependent younger siblings. The mention of his friend, the zoo director, creates the catalyst that will send the protagonist into the wild region of Misiones.

¶002

—Usted es amigo mío, y es un hombre bueno y trabajador. Por eso quiero que se vaya a vivir al monte, a hacer mucho ejercicio al aire libre para curarse. Y como usted tiene mucha puntería con la escopeta, cace bichos del monte para traerme los cueros, y yo le daré plata adelantada para que sus hermanitos puedan comer bien.

¶003AI 初稿

El hombre enfermo aceptóaceptar, y se fuéirse a vivir al monte, lejos, más lejos que Misiones todavía. The sick man agreed, and went off to live in the bush, far away, even farther than Misiones.El hombre enfermo dijo que sí y se fue a vivir al bosque, muy lejos, más lejos que Misiones.Hacíahacer allá mucho calor, y eso le hacía bienhacerle bien a alguien.It was very hot there, and that did him good.Allí hacía mucho calor, y eso era bueno para él.

Vocabulary

El hombre enfermo aceptó, y se fué a vivir al monte, lejos, más lejos que Misiones todavía.……
aceptóaceptar · v., pretérito 3sg
agreed, accepteddijo que sí
se fuéirse · v. pron., pretérito 3sg (old spelling of *se fue*)
went off, leftse marchó
montemonte · n.m.
the wild bush, forest (Rioplatense; not "mountain" here)el bosque, el campo salvaje
todavíatodavía · adv.
even (here: "even farther")aún, incluso
Hacía allá mucho calor, y eso le hacía bien.……
Hacíahacer · v., imperfecto 3sg (impersonal: weather)
it was (hot)estaba (caliente el tiempo)
le hacía bienhacerle bien a alguien · expresión
did him goodera bueno para su salud

Grammar

irse vs. ir« se fué a vivir »
Irse stresses leaving a place; ir just means going somewhere.Irse = salir de un lugar; ir = moverse hacia un lugar.
hacer + tiempo (impersonal)« Hacía allá mucho calor »
Weather uses impersonal hacer in the 3rd person singular.Para el tiempo usamos hace/hacía + calor, frío…

Translation

The sick man agreed and went off to live in the bush, far away, even farther than Misiones. It was very hot there, and that did him good.

¶004

Vivía solo en el bosque, y él mismo se cocinaba. Comía pájaros y bichos del monte, que cazaba con la escopeta, y después comía frutas. Dormía bajo los árboles, y cuando hacía mal tiempo construía en cinco minutos una ramada con hojas de palmera, y allí pasaba sentado y fumando, muy contento en medio del bosque que bramaba con el viento y la lluvia.

¶005

Había hecho un atado con los cueros de los animales, y lo llevaba al hombro. Había también agarrado vivas muchas víboras venenosas, y las llevaba dentro de un gran mate, porque allá hay mates tan grandes como una lata de kerosene.

¶006

El hombre tenía otra vez buen color, estaba fuerte y tenía apetito. Precisamente un día que tenía mucha hambre, porque hacía dos días que no cazaba nada, vió a la orilla de una gran laguna un tigre enorme que quería comer a una tortuga, y la ponía parada de canto para meter dentro una pata y sacar la carne con las uñas. Al ver al hombre, el tigre lanzó un rugido espantoso y se lanzó de un salto sobre él. Pero el cazador, que tenía una gran puntería, le apuntó entre los dos ojos, y le rompió la cabeza. Después le sacó el cuero, tan grande que él solo podía servir de alfombra para un cuarto.

¶007AI 初稿

—Ahora —se dijodecirse el hombre,— voy a comerir a + infinitivo tortuga, que es una carne muy ricarico."Now," the man said to himself, "I'm going to eat turtle, which is a very tasty meat."«Ahora voy a comer tortuga, que es muy sabrosa», pensó el hombre.

Vocabulary

Ahora —se dijo el hombre,— voy a comer tortuga……
se dijodecirse · v. pron., pretérito 3sg
said to himselfpensó, habló consigo mismo
voy a comerir a + infinitivo · futuro próximo, 1sg
I'm going to eatcomeré pronto
ricarico · adj. f.
tasty, delicious (of food)sabrosa

Grammar

ir a + infinitivo« voy a comer »
Near future: "going to" + verb.Futuro cercano: voy a + verbo.
raya de diálogo« —Ahora —se dijo el hombre,— »
Spanish marks dialogue with long dashes (—) instead of quotation marks; the narrator's words are set off by dashes too.En español el diálogo se marca con rayas (—).
¶008

Pero cuando se acercó a la tortuga, vió que estaba ya herida, y tenía la cabeza casi separada del cuello, y la cabeza colgaba casi de dos o tres hilos de carne.

¶009

A pesar del hambre que sentía, el hombre tuvo lástima de la pobre tortuga, y la llevó arrastrando con una soga hasta su ramada y le vendó la cabeza con tiras de género que sacó de su camisa, porque no tenía más que una sola camisa, y no tenía trapos. La había llevado arrastrando porque la tortuga era inmensa, tan alta como una silla, y pesaba como un hombre.

¶010

La tortuga quedó arrimada a un rincón, y allí pasó días y días sin moverse.

¶011

El hombre la curaba todos los días, y después le daba golpecitos con la mano sobre el lomo.

¶012

La tortuga sanó por fin. Pero entonces fué el hombre quien se enfermó. Tuvo fiebre, y le dolía todo el cuerpo.

¶013

Después no pudo levantarse más. La fiebre aumentaba siempre, y la garganta le quemaba de tanta sed. El hombre comprendió entonces que estaba gravemente enfermó, y habló en voz alta, aunque estaba solo, porque tenía mucha fiebre.

¶014

—Voy a morir —dijo el hombre.— Estoy solo, ya no puedo levantarme más, y no tengo quien me dé agua, siquiera. Voy a morir aquí de hambre y de sed.

¶015

Y al poco rato la fiebre subió más aún, y perdió el conocimiento.

¶016

Pero la tortuga lo había oído, y entendió lo que el cazador decía. Y ella pensó entonces:

¶017

—El hombre no me comió la otra vez, aunque tenía mucha hambre, y me curó. Yo lo voy a curar a él ahora.

¶018

Fué entonces a la laguna, buscó una cáscara de tortuga chiquita, y después de limpiarla bien con arena y ceniza la llenó de agua y le dió de beber al hombre, que estaba tendido sobre su manta y se moría de sed. Se puso a buscar en seguida raíces ricas y yuyitos tiernos, que le llevó al hombre para que comiera. El hombre comía sin darse cuenta de quién le daba la comida, porque tenía delirio con la fiebre y no conocía a nadie.

¶019

Todas las mañanas, la tortuga recorría el monte buscando raíces cada vez más ricas para darle al hombre, y sentía no poder subirse a los árboles para llevarle frutas.

¶020

El cazador comió así días y días sin saber quién le daba la comida, y un día recobró el conocimiento. Miró a todos lados, y vió que estaba solo, pues allí no había más que él y la tortuga, que era un animal. Y dijo otra vez en voz alta:

¶021

—Estoy solo en el bosque, la fiebre va a volver de nuevo, y voy a morir aquí, porque solamente en Buenos Aires hay remedios para curarme. Pero nunca podré ir, y voy a morir aquí.

¶022

Y como él lo había dicho, la fiebre volvió esa tarde, más fuerte que antes, y perdió de nuevo el conocimiento.

¶023

Pero también esta vez la tortuga lo había oído, y se dijo:

¶024

—Si queda aquí en el monte se va a morir, porque no hay remedios, y tengo que llevarlo a Buenos Aires.

¶025

Dicho esto, cortó enredaderas finas y fuertes, que son como piolas, acostó con mucho cuidado al hombre encima de su lomo, y lo sujetó bien con las enredaderas para que no se cayese. Hizo muchas pruebas para acomodar bien la escopeta, los cueros y el mate con víboras, y al fin consiguió lo que quería, sin molestar al cazador, y emprendió entonces el viaje.

¶026

La tortuga, cargada así, caminó, caminó y caminó de día y de noche. Atravesó montes, campos, cruzó a nado ríos de una legua de ancho, y atravesó pantanos en que quedaba casi enterrada, siempre con el hombre moribundo encima. Después de ocho o diez horas de caminar se detenía, deshacía los nudos, y acostaba al hombre con mucho cuidado, en un lugar donde hubiera pasto bien seco.

¶027

Iba entonces a buscar agua y raíces tiernas, y le daba al hombre enfermo. Ella comía también, aunque estaba tan cansada que prefería dormir.

¶028

A veces tenía que caminar al sol; y como era verano, el cazador tenía tanta fiebre que deliraba y se moría de sed. Gritaba: ¡agua! ¡agua!, a cada rato. Y cada vez la tortuga tenía que darle de beber.

¶029

Así anduvo días y días, semana tras semana. Cada vez estaban más cerca de Buenos Aires, pero también cada día la tortuga se iba debilitando, cada día tenía menos fuerzas, aunque ella no se quejaba. A veces quedaba tendida, completamente sin fuerzas, y el hombre recobraba a medias el conocimiento. Y decía, en voz alta:

¶030

—Voy a morir, estoy cada vez más enfermo, y sólo en Buenos Aires me podría curar. Pero voy a morir aquí, solo en el monte.

¶031

El creía que estaba siempre en la ramada, por que no se daba cuenta de nada. La tortuga se levantaba entonces, y emprendía de nuevo el camino.

¶032

Pero llegó un día, un atardecer, en que la pobre tortuga no pudo más. Había llegado al límite de sus fuerzas, y no podía más. No había comido desde hacía una semana para llegar más pronto. No tenía más fuerza para nada.

¶033

Cuando cayó del todo la noche, vió una luz lejana en el horizonte, un resplandor que iluminaba el cielo, y no supo qué era. Se sentía cada vez más débil, y cerró entonces los ojos para morir junto con el cazador, pensando con tristeza que no había podido salvar al hombre que había sido bueno con ella.

¶034

Y sin embargo, estaba ya en Buenos Aires, y ella no lo sabía. Aquella luz que veía en el cielo era el resplandor de la ciudad, e iba a morir cuando estaba ya al fin de su heroico viaje.

¶035

Pero un ratón de la ciudad —posiblemente el ratoncito Pérez— encontró a los dos viajeros moribundos.

¶036

—¡Qué tortuga! —dijo el ratón.— Nunca he visto una tortuga tan grande. ¿Y eso que llevas en el lomo, qué es? ¿Es leña?

¶037

—No —le respondió con tristeza la tortuga.— Es un hombre.

¶038

—¿Y adónde vas con ese hombre? —añadió el curioso ratón.

¶039

—Voy... voy... quería ir a Buenos Aires —respondió la pobre tortuga en una voz tan baja que apenas se oía.— Pero vamos a morir aquí, porque nunca llegaré...

¶040

—¡Ah, zonza, zonza! —dijo riendo el ratoncito.— ¡Nunca vi una tortuga más zonza! ¡Si ya has llegado a Buenos Aires! Esa luz que ves allá, es Buenos Aires.

¶041

Al oir esto, la tortuga se sintió con una fuerza inmensa porque aún tenía tiempo de salvar al cazador, y emprendió la marcha.

¶042

Y cuando era de madrugada todavía, el director del Jardín Zoológico vió llegar a una tortuga embarrada y sumamente flaca, que traía acostado en su lomo y atado con enredaderas, para que no se cayera, a un hombre que se estaba muriendo. El director reconoció a su amigo, y él mismo fué corriendo a buscar remedios, con los que el cazador se curó en seguida.

¶043

Cuando el cazador supo cómo lo había salvado la tortuga, cómo había hecho un viaje de trescientas leguas para que tomara remedios, no quiso separarse más de ella. Y como él no podía tenerla en su casa, que era muy chica, el director del Zoológico se comprometió a tenerla en el jardín, y a cuidarla como si fuera su propia hija.

¶044

Y así pasó. La tortuga, feliz y contenta con el cariño que le tienen, pasea por todo el jardín, y es la misma gran tortuga que vemos todos los días comiendo el pastito alrededor de las jaulas de los monos.

¶045

El cazador la va a ver todas las tardes y ella conoce de lejos a su amigo, por los pasos. Pasan un par de horas juntos, y ella no quiere nunca que él se vaya sin que le dé antes una palmadita de cariño en el lomo.